jueves, 27 de junio de 2013

"Fue peor que el infierno"




Hace más de 10 años el país sufrió uno de los accidentes más graves de la historia de la aviación nacional. El vuelo 3142 de LAPA, de la aerolínea argentina LAPA, se estrelló en el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires el 31 de agosto de 1999 a las 20:54 hora local, cuando despegaba hacia la ciudad de Córdoba. 





La aeronave que protagonizó el siniestro era un Boeing 737-204C.
Finalmente la aeronave fue entregada a LAPA el 21 de diciembre de 1996, quien la operó bajo el registro argentino LV-WRZ. Al momento del accidente contaba con 67.864 horas de vuelo y 41.851 ciclos de despegue/aterrizaje.




Muertos en vida



La tragedia de LAPA es considerada la más grande en la historia de la aeronavegación Argentina, no sólo porque acabó con la vida de más de sesenta personas sino porque quienes sobrevivieron y sus familias quedaron totalmente devastados a raíz del hecho.








Las secuelas aún perduran entre aquellos que lograron sobrevivir tanto física como psicológicamente. Los recuerdos de aquella noche fatídica vivirán en su momoria hasta el último de sus días.



Falla humana 


Lo más dramático del accidente es que, quienes no consiguieron sobrevivir, podrían estar caminando entre nosotros en este mismo momento si se hubiesen tomado los recaudos suficientes y hecho las inversiones necesarias. El accidente fue, sin dudas, una falla humana envuelta en negocios turbios y presiones a los pilotos.








Un gran desvío


La militarización de las fuerzas aéreas, durante la dictadura de Onganía, no hizo más que desviar los fondos destinados al equipamiento del avión hacia intereses ajenos y 'generar', de algún modo, un accidente.









La tragedia, al cine


La historia fue llevada al cine bajo la dirección de un ex piloto de la empresa, Enrique Piñeyro, quien denunció las condiciones de los aviones y advirtió sobre la posibilidad de un accidente. En sus films busca reflejar el accidente y generar consciencia para que se comprenda que la seguridad es un bien ciudadano que debe ser respetado.




Un vuelo. Fuego. Vidas perdidas que aún no encuentran justicia. Sea como sea, ya nadie le devuelve la respiración a aquellos que vivieron el trágico accidente de LAPA y sólo una ley rigió y rige: la de la impunidad.

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